Lo primero que recibimos cuando ingresamos a un restaurante es la carta de menú. Te dejamos 5 ideas para que puedas aplicarlas y personalizarlas de acuerdo a tu público objetivo y tu propuesta gastronómica.
Contenido
1. ¿Qué es una carta de menú?
La carta de menú es la carta de presentación de la oferta gastronómica de cualquier restaurante. Es el hilo conductor que enamora al cliente y promueve un encuentro entre el comensal y el restaurante. Es un canal de comunicación que tiene que estar estratégicamente ideado, basado en la identidad visual del lugar y en su identidad gastronómica.
2. ¿Por qué existe la carta de menú?
Las cartas de menú existen para transmitir la oferta gastronómica y por esta razón se considera que forman parte del diseño de la experiencia turística. La carta de menú es uno de los elementos por el cual el comensal va a interactuar para dar rienda suelta a sus sentidos. No olvidemos que el marketing sensorial busca facilitar la compra de un producto a través de los sentidos con acciones emocionales y conductuales. Todo lo que ocurre en servicios turísticos son momentos, momentos que quedan guardados en la memoria del visitante y producen emociones positivas.
3. Cinco ideas de como mejorar la carta de menú
Las etapas que describimos en el mapa de las etapas del viaje (valga la redundancia), se podrían aplicar al proceso de elección de un restaurante. La etapa “antes” son los canales de comunicación por los cuales se promociona el restaurante para atraer clientes; la etapa “durante” es el momento donde la carta de menú narra la oferta del lugar y hace que el cliente efectivamente concrete su compra; y la etapa “después” son las experiencias que se comparten en las redes sociales y generan recomendaciones que influyen en la toma de decisión de otras personas.
Nos enfocaremos en la etapa “durante” que es cuando el comensal posee la oferta en sus manos. Para ello, te daremos 5 ideas con las cuales sorprender a tu cliente.
3.1 Diseño funcional con identidad
El diseño de la carta de menú debe ir en consonancia con el resto de los elementos visuales de la marca, es decir tiene que respetar la identidad gráfica para que el mensaje se transmita con unidad. Además, esto influye en la decisión de compra y añade un plus al grado de satisfacción del cliente. Hemos seleccionado algunos puntos, estos son:
Tipo de papel y alternativas: Acá lo importante es saber la frecuencia de uso estimada. Es decir, si el menú se cambia semanalmente tendrías que elegir un papel más económico, pero si se cambia una vez al año debes escoger un papel resistente al agua y a las manchas. Hoy en día se puede optar por papel ecológico como medida sustentable y amigable con el medio ambiente. Si es que este tipo de acciones se relaciona con los valores de tu marca. Otra alternativa podría ser usar madera, plástico o metal. Explora tu creatividad, más allá de los materiales recurrentes. No olvides tener en cuenta el impacto ambiental.
Tamaño de carta: Se recomienda que el tamaño no debe superar el espacio que usa cada persona en la mesa, tiene que pesar poco y su manipulación debe ser cómoda.
Jerarquía de textos y tipografías: Está comprobado que el tamaño de los textos juega un rol importante en la captación de atención del cliente. Por este motivo, puedes buscar un equilibrio entre títulos y subtítulos para que sea legible, recordando no abusar del uso del texto en mayúscula, porque puede llegar a provocar una reacción negativa en el usuario si no está bien implementado.
Presentación de la información: Lo recomendable es organizar el menú por secciones y presentarlas según el orden que va a ser consumido. También se puede aplicar un poco de neuromarketing. Suena difícil pero no te asustes, es simplemente conocer cómo lee una persona para colocar los platos más rentables en un lugar privilegiado de la carta. El ojo humano está acostumbrado a leer de izquierda a derecha y de arriba hacia abajo. Entonces, no intentes colocar la información en otro sentido porque estarías desviando su atención. Hay una técnica conocida como “El Triángulo Dorado” que consiste en ubicar los platos en la esquina superior derecha, el centro, o en la esquina inferior izquierda, ya que son las zonas donde las personas prestan mayor atención.
Nota OP: Hay que tener en cuenta que no existe una única receta para diseñar la carta de menú porque su estructura dependerá del tipo de restaurante, de su oferta y del público objetivo al cual apunta.
3.2 Integración de productos locales
Hay una tendencia creciente que los nuevos consumidores exigen saber de dónde provienen los alimentos con los cuales están elaborados los platos y cómo su producción afecta al medio ambiente. Integrar productos locales y orgánicos a la elaboración del menú aporta un valor agregado.
Si estás en proceso de elaborar o reestructurar tu carta de menú, ten en cuenta estrechar relaciones con productores locales aportará un plus a tu propuesta.
3.3 Optimización de los platos
¿Cada cuánto optimizas tus platos? Es una pregunta que debes hacerte si ves que hace varios años no cambias tu oferta. Los comensales suelen buscan nuevos sabores y platos que les remitan nuevas sensaciones. Con esto no queremos decir que tengas que cambiar constantemente el menú, pero hay técnicas de marketing que te pueden favorecer. Por ejemplo, si incluyes platos con ingredientes según la época del año hará que tus clientes se vean estimulados a visitarte en cada estación. La creatividad de la cocina es clave en esta instancia para aportar diversidad a la oferta gastronómica.
3.4 Oferta para cada tipo de comensal
Es aconsejable que tus platos tengan en cuenta las preferencias y los hábitos de tus comensales, como por ejemplo si son vegetarianos, veganos, diabéticos y celíacos. Al empatizar con sus gustos, generarás una reacción positiva en el cliente y se sentirá más cómodo. Dependiendo de tu oferta gastronómica, puedes categorizar los platos según cada opción, o a cada plato le puedes agregar una referencia para que la persona identifique si es una potencial elección.
3.5 Menú con una pizca de QR
La pandemia por Coronavirus ha establecido nuevas medidas de prevención. El contacto piel a piel con el comensal se evita cada vez más para asegurar la higiene del lugar. Por esta razón, las herramientas digitales son una gran opción al momento de ofrecer la carta de menú al cliente.
El uso de código QR facilita el cumplimiento del protocolo por Covid-19 y además reduce los costos de impresión.
4. Recomendación final
El consumidor actual es exigente y está muy informado. La globalización de la información ha posibilitado que el cliente afine sus gustos. Ten en cuenta tu público objetivo y adapta la oferta según sus preferencias.
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Abrazo virtual.
Vicky, equipo OP.
Hola. Muchas gracias